“Día mundial de la lucha contra el SIDA”

Mario Vázquez/ 01 de Diciembre del 2020


 

Establecido en 1988 el 1 de diciembre, el mundo conmemora el Día Mundial del Sida, fue el primer día dedicado a la salud en todo el mundo; en este día la gente de todo el mundo se une para apoyar a las personas que viven con el VIH y recordar a las que han fallecido por enfermedades relacionadas con el sida. Desde entonces las agencias de las Naciones Unidas, los Gobiernos y la sociedad civil se reúnen cada año para luchar en determinadas áreas relacionadas con el VIH.

Cada Día Mundial del Sida gira en torno a un tema diferente. Este año el lema será: Solidaridad mundial, responsabilidad compartida e incorpora toda una lista de actividades en todo el mundo como lo son:

  • Actividades de concienciación.
  • El uso de un lazo rojo, que es el símbolo universal que muestra el apoyo y la solidaridad con las personas que viven con el VIH.
  • Muchas personas con  VIH escogen ese día para alzar la voz y hacerse oír sobre temas importantes en sus vidas.
  • Diferentes grupos de personas que viven con el VIH y organizaciones de la sociedad civil implicadas en la respuesta al sida se movilizan para apoyar y recaudar fondos para las comunidades a las que representan.

El Día Mundial del Sida sigue siendo de gran importancia, y continúa recordando a la sociedad y a los Gobiernos que el VIH no ha desaparecido. Actualmente es fundamental aumentar la financiación para la respuesta al sida y que la sociedad en su conjunto tome conciencia de cómo el VIH afecta la vida de las personas, para que de este modo podamos poner fin al estigma y la discriminación, mejorando la calidad de vida de las personas que viven con el VIH.

La solidaridad mundial y la responsabilidad compartida nos obligan a contemplar las respuestas sanitarias mundiales al sida y cualquier otra contingencia desde una nueva perspectiva. Obligan a que el mundo trabaje en conjunto para lograr los siguientes objetivos:

  • La total financiación de la salud. Los Gobiernos deben trabajar juntos y encontrar nuevas formas de garantizar que la asistencia sanitaria esté plenamente financiada. Ningún país puede hacerlo solo por eso se debe aumentar la inversión en salud nacional como internacional.
  • El refuerzo de los sistemas sanitarios. Las inversiones en la respuesta al sida de las décadas pasadas nos han ayudado a fortalecer los sistemas sanitarios y de salud lo que ha permitido apoyar a responder ante otras contingencias de salud.
  • El acceso garantizado a la salud. Los medicamentos que salvan vidas, las vacunas y las pruebas diagnósticas se deben considerar bienes públicos. Debe haber una solidaridad y responsabilidad mundial compartida permitiendo garantizar que ninguna persona, comunidad o país quede atrás a la hora de acceder a los productos sanitarios que salvan vidas.
  • El respeto a los derechos humanos. Los enfoques basados en los derechos humanos, y aplicados en todo el mundo, logran resultados sostenibles en materia de salud. Actualmente diferentes eventos han sacado a la luz los defectos de la sociedad y ha mostrado al mundo de qué manera los grupos de población clave han sido los grandes olvidados en muchas partes del mundo.